- Es el único material de construcción natural y renovable, que regula y estabiliza la humedad y purifica el aire, contribuyendo a evitar dolencias de reumatismo y problemas respiratorios.

- Es buen aislante eléctrico, térmico y acústico. Sus valores de aislamiento acústico son 10 veces superiores al hormigón armado y 5 veces al tabique, incrementándose aún más con aislantes de fibra de vidrio o yeso. Retiene bien el calor siendo unas 6 veces más eficiente que el tabique o ladrillo de barro cocido, 15 veces más que el hormigón o la piedra y 400 veces más que el acero. No altera los campos electromagnéticos beneficiando a personas con nerviosismo, problemas circulatorios, dolores de cabeza o insomnio.

- Alta resistencia ante influencias externas, por lo que es un buen material de construcción en zonas sísmicas y de montaña.

- Debido a la ligereza de la madera se ahorra energía en los procesos de elaboración y transporte.

- Resistente al fuego. Con tratamiento, una madera robusta conserva su capacidad de carga durante mayor tiempo que un miembro de acero de igual resistencia, aunque en el exterior mantenga flamas y se esté carbonizando.

- La madera procede de bosques reforestados donde su tala controlada es beneficiosa para el entorno, consume poca energía en su transformación, es reutilizable y no produce residuos. Además, las nuevas tecnologías la hacen, en según qué tipo de construcción más resistente que el hierro o el acero e incluso más segura. Una casa de madera contiene muy pocos elementos derivados del petróleo como colas o disolvente, por lo que es una casa natural y ecológica.